La piel FSE
La piel FSE se renueva naturalmente más rápido, lo que es una verdadera ventaja. Pero cuando produce demasiado sebo, este equilibrio puede fragilizarse. El exceso de sebo, combinado con una actividad celular intensa, puede alterar el ciclo natural de la piel y favorecer la obstrucción de los poros. Resultado: una piel más brillante, propensa a imperfecciones como granos y puntos negros. Este desequilibrio también puede hacer que la piel sea más reactiva, con un grano de piel irregular y, a veces, rojeces localizadas. El objetivo no es, por tanto, decapar, sino regular la producción de sebo respetando la barrera cutánea, para ayudar a la piel a recuperar un funcionamiento más sano, limpio y equilibrado.
Método MPP™
El método utilizado para este Skin Check ha sido desarrollado por un equipo de dermatólogos franceses para determinar el perfil de piel de una persona en un momento dado, según una multitud de parámetros repartidos en 3 familias: Modo de vida, Patrimonio genético y Preocupaciones.
Skin Tips
Los 5 gestos esenciales para cuidar tu piel.
1. Adopta una rutina regular, mañana y noche. Limpia tu piel con cuidados suaves, no agresivos, para evitar el efecto rebote del sebo causado por una agresión de la barrera cutánea.
2. Evita tocarte la cara; nuestras manos transportan bacterias, polvo y sebo que pueden obstruir los poros y agravar las imperfecciones.
3. Cambia regularmente las fundas de almohada y las toallas. Los textiles acumulan sebo, células muertas y residuos de productos. Un lavado frecuente limita la recontaminación de la piel.
4. Duerme al menos de 7 a 8 horas por noche: la falta de sueño aumenta el estrés oxidativo y los desequilibrios hormonales, dos factores clave de la sobreproducción de sebo.
5. Practica actividad física regular. El deporte estimula la circulación sanguínea, favorece la eliminación de toxinas y mejora la oxigenación de la piel.Más información
El sebo es una sustancia grasa producida de forma natural por la piel. Su función es esencial: protege la barrera cutánea, previene la deshidratación y limita la proliferación de microorganismos. Pero cuando se produce en exceso, altera el equilibrio de la piel. Esta alteración puede tener varias causas: predisposiciones genéticas, fluctuaciones hormonales (pubertad, ciclo menstrual, estrés), alimentación desequilibrada, clima cálido o uso de productos demasiado agresivos. Resultado: la piel se vuelve brillante, los poros se dilatan y las imperfecciones se multiplican. Contrariamente a lo que se cree, una piel grasa puede carecer de agua. Cuando está deshidratada, puede producir aún más sebo para compensar: es lo que se conoce como efecto rebote. Por ello, es fundamental utilizar productos reguladores suaves, no comedogénicos, que hidraten sin apelmazar y ayuden a restaurar el equilibrio cutáneo. Activos como el Zinc PCA, el Ácido Salicílico, los Prebióticos o la Arcilla verde permiten regular la producción de sebo mientras purifican y calman la piel.
Recomendaciones
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1 · NETTOYER & PURIFIER
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2 · TRAITER
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3 · HYDRATER
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